22 agosto 2005

La Guía de la Barcelona fiestera: weeeeee!!!!

Allí me colé/y en tu fiesta me planté/shubidú-duá.

Las grandes ciudades suelen ser un escaparate enorme. Un escaparate donde se expone de todo. Historia, obras interminables (que algún día formarán parte de la historia, porque a este paso encontrarán peones fosilizados), consumismo por un tubo y gente. Mucha gente. Tanta, que a veces agobia y uno desea irse a una cabaña de Atomarporculo D.C., a ser posible rodeado de ganado y un tractor.




Barcelona, insigne fortaleza de las Torres Supositorio.


Pero bueno, no negaremos que hasta a veces resulta divertido perderse por los puntos neurálgicos de la polis, o simplemente sentarse en el banco de un parque a ver la gente pasar. (Nota del autor: cuidado con sentarse en depende de qué bancos en los parques. Quizá le estáis echando a perder el filetón a una parejita o quizá os parten las narices de un balonazo. Pero bueno, son riesgos que hay que correr para hacer un buen trabajo de campo.)
La gente que pasea por las calles de día es muy diferente a la que se arrastra por las mismas vías de noche.
A la luz del sol pasean los abuelitos con sus nietos de la mano, las marujis hacen la compra y quedan con sus amigas para comentar la novela (Pasión de Salfumanes, p.ej.) y los currantes salen al asfalto con cara de estreñidos, se saltan stops si van en coche y atropellan transeúntes a golpe de Samsonite por las aceras, en el caso de que vayan a pie. Todo es estrés y malas caras. Gritos, bilis y prisas.

Pero por la noche la cosa cambia.
Oscurece y Mordor abre sus puertas. Los individuos más pintorescos aparecen en escena, haciendo las delicias de vecinos y cuerpos de seguridad. Gritos, pero esta vez de alegría y alcohol en cantidades industriales, hacen que los ciudadanos madrugones practiquen su deporte favorito: tiro al blanco con Ace (mira qué bonito te va a quedar el traje). ¿Quién en su triste vida no ha sufrido nunca la ira de un vecino con insomnio? Ese cubo de agua que te cubre sin saber muy bien por qué (uno cuando va borracho se vuelve como sordo), y que cual rotulador mágico Danone te destiñe la ropa. Y la puta gracia que hace tener de repente una camiseta grunge. Bueno, supongo que tanta como despertarse a las 4 de la mañana porque alguien está berreando una de Bisbal.
Julandrones fiesteros hay tantos como barrios tiene una ciudad (o más). Curiosamente, los distritos se dividen en secciones de diversión para el personal. Algo así como zonas temáticas. Una especie de Port Aventura urbanístico, donde las atracciones de riesgo vendrían a ser el Corre delante del Madero que te ha visto hacer Botellón, Engaña al Segurata Fornido con el carnés del Caprabo o Cruza cuando el Tranvía esté a punto de plancharte los Bajos del Pantalón (modalidad Estoy Despistao y la senior, que es la de Llevo un Ciegazo del Copón).

Yeah.

Así pues, y como barcelonesa que soy, me voy a permitir el lujo de hacerles una especie de guía Labordeta de Barcelona-La Nuit. A unos les servirá para conocer el ambiente de su vida, a otros para delimitarse zonas. Ustedes deciden. Escojan la ruta que escojan, es recomendable el chubasquero. O vuélvanse Kurt Cobain.

El Raval: multipluriculturalidad y señoras de vida alegre.
Qué bello es el barrio del Raval.
Tan auténtico, con sus bares de luces rojas, sus callejones estrechos con aroma de orines y sus kinkis dispuestos a dejarte sin blanca a la primera de cambio. Su Carmen de Mairena, diosa entre diosas (como podría serlo un minotauro, mismamente), sus pakis en versión ambulante y Badulaque-Seven Eleven, abiertos las 24 horas del día, 365 días el año. De cuantas fiestas nos habrán salvado estos hombres de piel oscura, con las litronas y las pizzas de Casa Tarradellas que tan gustosamente nos venden.
El Raval, cuna de kebabs y bares clandestinos, de hombres estatuas y bares guays. De bares no tan guays. De cucarachas tamaño triceratops. Yo les pondría taxímetro y les pintaría las alas de color amarillo. Ya que están ahí, aprovechémoslas, que los taxis andan un poco escasos.
El ambiente del Raval. La verdad es que no sabría definirlo muy bien...está a medio camino de lo kitsch y lo cutre del cagar. Que en el fondo vendría a ser kitsch, también. Digamos que es el barrio más pintoresco de Barcelona, el más auténtico. Esas aglomeraciones de coches, parándose cada dos metros a saludar a señoras de esas que fuman y te tratan de tú. Que a veces ni son señoras ni nada. Algunos no han descubierto la gillette.
Suele estar siempre lleno de guiris, que toman a Carmen de Mairena como el referente folclórico de aquí. Y no les falta razón. Qué gran artista.

Comunis Ravalis Cucarachus


Perroflautas, chulos y snobs (pero con ropa rota y kitsch, no vayamos a confundirnos) conviven entre yonis y traficantes, prebis y maderos que, todo y estando en horas de servicio, de echan sus copichuelas en el bar de los Abuelos Cazalla, una especie muy a tener en cuenta.
Se reconocen a la legua por el aroma de Sol y Sombra, el palillo en la boca y el codo apoyado en la barra. Normalmente están ahí viendo el fútbol a eso de las 9, pero a las 2 de la madrugada siguen en la misma pose (quizá con los ojos un poco más rojizos). Yo creo que la propia mugre del local los mantiene conservados y fosilizados. Cualquiera diría que son parte del atrezzo si no fuera porque mascullan gruñidos inaudibles cada vez que pasa una falda. Aunque sea el cura de la parroquia.

Gràcia: The Land of the Dogflutes.
Y si dije que en el Raval había Perroflautas, aquí tenemos la sede.
El Barri de Gràcia, que vendría a ser un poco como el pueblo de La Bella y la Bestia, pero con punkis. Por las mañanas, todo el mundo se saluda. Els parruquianus. Las abuelitas marujiles que van al mercado. Muy aldeano.
Por la noche, en lugar de sacar las antorchas e ir en busca de la bestia, prenden fuego a los containers y se los mandan a los maderos calle abajo, en lo que pretende ser una especie de batalla campal. Pintadas con muchas kas, reivindicaciones y cristales de La Caixa rotos. Y si son fiestas de Gràcia, para qué les voy a contar. La mascletá al lado es tan inofensiva como el pedo de una anchoa.

Ecce homo en la Plaça del Soleil


No negaremos que en Gràcia también hay bares moderniquis, pero ya son más tocando El Ginardó o l´Eixample (de la cual hablaremos luego).
En general Gràcia se reconoce por sus bares tascaguarris, sus casas okupas (llamadas ateneos) y sus sentadas multitudinarias con clases de manualidades. Porronova, juguetes para compartir.
Es extremadamente curioso ver como la gente es desalojada de la Plaça del Sol por hacer botellones y quemar piedras. En cambio, a unos escasos metros, tenemos otra plaza, la de Rius i Taulet, casi siempre a oscuras y casi siempre llena de gente desalojada de la comentada anteriormente. Lo divertido de esa plaza, es que jamás (que yo haya visto) ha habido una redada, y eso que está el cuartelillo de la Guardia Urbana. A menos que eso sea un After Hours y yo no me haya enterado, maldita sea.
Si hacen turismo por este barrio, les recomiendo no se pierdan el ingenio de sus vecinos a la hora de hacer pancartas. Chapeau.


Marina: los jebis y los nengs conviven, ¡y de qué manera!
Como en un estadio de futbol, las dos salidas de la parada más importante de Poble Nou (Marina), se dividen en Fondo Norte y Fondo Sur.
Fondo Norte es la salida de Pompas Fúnebres (ole, alegría). Casualidad o no, allí se agrupan todos los jóvenes que visten de negro y llevan cinturones de casquillos de balas. Así como las muchachas con bolsos en forma de ataúd. Jebis, góticos y metalerillos ruidosos en general tienen su punto de encuentro al lado de la tienda de lápidas, como si de un Zurich cualquiera se tratara.
Justo en frente, y separados por la carretera y una bonita vía de la arma aniquila pensiones namber guan (Trambaix), está el Fondo Sur, conocido mundialmente por poseer la Churrería de Marina (ni idea de cómo se llama en realidad, oiga). Mítico tenderete donde todos los que hemos salido de fiesta terminamos desayunando, a eso de las 6 de la mañana, cuando abre el metro. ¡Y en germanor! Metaleros y quillos se dan la tanda para conseguir su ración de colesterol. “Consuma Churros todos los Días”, reza un bonito letrero aceitoso como Paco Clavel.
Suele ser en esta parada donde quedan todos los tuneros y demás individuos de pelo ceniceril y pantalones de pescador-estrujapaquetes.


Y es que Marina tiene dos ambientes: el discotequero pelaete y el que acojona tronco, acojona. En común, un sinfín de bares donde hacer sangrar la úlcera a base de sangrías y chupitos de la peor calidad posible. Salas donde ver conciertos y bailar los temas más surreales jamás pinchados, como la BSO del Dr. Slump, Vivir Así es Morir de Amor o Killing in the Name Of, mundialmente conocida como “Que me chupes la polla”. Qué arte tenemos los castellanoparlantes en esto de las traducciones. Por supuesto, me refería a Razzmatazz, ese laberinto de salas con música pop de todos los tipos, y el Q3, local musicalmente sostenido y anclado entre 1993 y 1999.
La diversión asegurada, y el corte de digestión, también. Personalmente, y velando por la seguridad de su sistema digestivo, les recomiendo pasar olímpicamente de la churrería e ir derechitos a la estación de buses, que la panadería abre tempranito.

Friends will be friends

Eixample y Gayxample: dos colores, dos sabores.
Cuando hablaba de Gràcia, comentaba que los locales moderniquis se hallaban en esta zona. Y así es.
Ambientes universitarios, tanto de los lógicos y normales (veintipico de media), como de los repetidores (fósiles que a la mínima sacan la pandereta y entre achaques afirman pertenecer a la Tuna). Locales glamourosos, con nenes y nenas bien que toman cubatitas bien (mentira, en Barcelona no existen cubatas que no sean de garrafón). Música decentilla, ambientes de hoy y de siempre, cebolletas que arrimar. Y cuando digo esto, también digo “danger”. Actualmente la Eixample está llena de lobos devoracaperucitas y boas constrictors devorapollitos (o polli...bueno, ya sabeis). A ellos los reconoceréis por el fastuosos bisoñé con velcro, la camisa desabrochada (normalmente Blanco Bisbal) y la cadena de la primera comunión reluciente sobre un pecho-moqueta de un color gamba, pantone número 69. Son los habitantes de los Truñiparks, esa esquina de la barra donde se agolpan todos, como si de buitres se tratara. Cubata en mano se os acercarán, meneando los cubitos dentro del vaso, preguntando si vais mucho por allí. Si sois la camarera, siempre podéis echarlos del bar con violencia, por gilipollas.
En el caso de ellas, pues podría decirse que actúan del mismo modo. Melena oxigenada al viento (ya un poco crespada, a lo rock star), pintura como para ser socia de la Titanlux y wonderbra negro, atacarán a sus presas utilizando sus armas de mujer. Si sois fans de las pelis gore y/o de zombies, pasaréis un rato si más no, entretenido. En el caso de que vuestro gusto cinematográfico sea un poco menos necrófilo, estad preparados para sufrir las peores pesadillas de vuestra vida.
Recordad, Sutton, Imperator y Up&Down: danger, danger.

Por otra parte está la Gayxample, que sin diferenciarse demasiado de lo comentado hasta ahora, se trata de la zona de aquella gente que eyacula y se encuentran con...uhhh...caca!! Coñas aparte, la Gayxample está acordonada por locales como Punto, Dietritch o Arena (en sus nosecuántas variantes de salas). También encontraréis un divertido restaurante-espectáculo, el Miranda. Drag Queens imitando a Marilyn Monroe, sentadas en las rodillas del abuelete de turno, mientras se cena un delicioso carpaccio. ¿Qué más se puede pedir?
A esta zona no tengo demasiado que añadir, es como el Chueca madrileño. Eso sí, pillar taxi delante de Arena es infinitamente más fácil que delante del Imperator. Deberíais ver como corren las mujeres sesentonas con tacones. ¿Qué tomarán?


Vila Olímpica y Maremágnum: si no te gusta el reguetón, siempre puedes tirarte al agua.
Y no voy a hacer coñas fáciles.
Es una realidad que dichas zonas son las más conflictivas de la ciudad Condal. Asiduas al Gente y a la sección Ostias de cualquier periódico estatal. Pero bueno, para la gente que le gusta la salsa y derivados, es lo mejor.
Es como si uno se teletransportara a un videoclip de King Africa: todo es colorido, hits veraniegos y bailoteo en general. Carpas, terracitas, salas, el muelle. Cuidado con las copas de más o terminaréis haciendo submarinismo. No será la primera vez que veo a alguien cayendo al agua por contonearse demasiado al bailar...
Para los amantes del cine, cabe decir que el Maremangum posee unas 8 salas, todas ellas apestan a pies y a ambientador del Zara a la vez. Limpiar lo que se dice limpiar....pues creo que nunca, pero tampoco le pidáis peras a Luis del Olmo (badabum, que diría aquél).
Durante tiempo, concretamente 20 años, este ha sido mi barrio. Si aceptáis un consejo, no paseéis a altas horas de la noche. La mano Blanca de Salfumán está latente en toda la zona.
Avisados quedáis.

MUERTE!!!!!!


Mira que Barcelona es grande, carallo.
...Y es que nos quedan en el tintero tantas zonas...
Las principales se las he comentado aquí. No descarto hacer una segunda parte donde les narre las grandezas de los alrededores del Camp Nou a ciertas horas nocturnas, o lo divertida que puede ser una velada en el Depósito de Coches, al ladito del Bauhaus. O El Borne, centro gafapastoso de la city.
El extrarradio también puede ser una buena zona para divertirse, como l´Hospi, Cornellà o Santaco. De hecho cualquier zona es buena si:
-Evitan callejones oscuros.
-Regatean bien a los yonis.
-No pasan por debajo de balcones.
-Se gastan menos de 5 euros en un cubata de garrafón.
Y si no lo hacen, almenos llévense el vaso.

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4 Cosas al respecto:

At 23 agosto, 2005 12:14, Blogger CoRLe0nE dijo...

Buen repaso a la city, Somber!

De todas maneras, te has dejado el Gótico (claras diferencias con el chino), la zona de Santaló (p. ej. Sala Bikini, un mundo aparte...), la zona megapija de Av. Tibidabo...
Entrañable descripción del Raval, mi condado, y que acertada, fusión de lo kitsch y lo cutre.
En cualquier caso... Gran Artículo!

 
At 23 agosto, 2005 14:05, Blogger Charmanderlain dijo...

Zanks Corle!!
A ver si en breve ataco con la segunda parte, con el Gótico como bien dices, El Agüelo necesita ser mencionado (el sótano hay que verlo), así como Sants y su mundo bolchevique xDDD o Nou Barris.

La tercera parte de la saga podría ser el Maresme, estoy pensando :P
Gracias aguén!

 
At 23 agosto, 2005 21:07, Blogger Kurt_Rambis dijo...

Hosti, una cosa asín había necesitado yo para mis incursiones barceloneras. Molto interesante. Para que resulte más útil la cosa, sería un detalle mencionar paradas de metro o similares, para foráneos de visiteo, como yo.

Y yo estuve en el Q3 y me lo pasé de puta madre, oiga. Juas, y juraría que en la churrería esa también, un puñao de gente esperando a que abra el metro y digiriendo su ración de grasaza post-cubata. En el Gótico tambien pasé una noche, y muy bien, oyetú.

Dos cosas que harían de Barcelona (y Madrid) sitios mejores:

-Un metro que abra toda la noche los fines de semana. En serio, ahorraría accidentes y es cómodo que te cagas.
-CUBATAS EN CONDICIONES. Y no esa mierda de vaso de tubo con siete icebergs que insisten en llamar cubata. Y con Fanta! Y a siete euros! Argh!

Que conste que a mi Barcelona me mola.

 
At 24 agosto, 2005 23:39, Blogger seldhor dijo...

Madre de diox, si diesen cubatas en condiciones XDD moririamos etilizados.

La zona que más conozco es la de Marina y la descripcion is perfect. La churería ha pasado a ser uno de mis iconos barceloneses.
Tb podrias hablar de la calle tallers y sus 2 bares miticos.

 

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