06 septiembre 2005

Leyendas Urbanas de Ayer, Hoy y Siempre.

Desde siempre que los humanoides (aka, nosotros mismos) hemos inventado historias.
Algunas con moraleja, para avisar al personal del peligro que nos acecha.
Perrault, con Caperucita Roja, enseñó a las niñas a no fiarse de señores velludos que se insinúan sensualmente vistiéndose con la camisola de dormir de una abuelita (a la que han descuartizado previamente).
Lewis Carrol (tararararararabuelo de Pepe, el mago) nos contó mediante un mundo surreal de fantasía que el LSD nos hace ver conejos parlanchines y barajas de cartas jugando al ajedrez.
Y Melody ilustró a toda una generación de mocosos el miedo que todas las madres nos habían intentado inculcar cuando éramos peques: no te fíes de extraños, que te secuestran. Evidentemente, me refería a Melody, hija de majarajá. La otra Melody es hija de otra cosa que me callo y no cae la breva de que la secuestren, por ahí anda, en edad escolar cantando giliflauteces varias.
Prosigamos.
Como decía, inventamos historias. En general, somos máquinas de decir trolas de dimensiones bíblicas. Algunas, como las anteriormente mencionadas, para alertar a la gente y prevenirlos. Otras, las contamos por mera diversión. Hacemos mofa de todo aquello que nos da rabia y hacemos correr bulos y bolas como quien reparte panes y peces. Hasta que llega un punto en que nos superamos y decimos “ahora, vamos a soltar burradas de verdad, que den miedo a la gente. ¿Por qué? Pues ni idea, pero que se jodan.”
Y es así como se crean las...

(chan-tachán de casiotone y grito de quinceañera de envidiable pulmón)

LEYENDAS URBANAS (y ahora, un aullido de lobo).




Esto no es una leyenda urbana, es la puta realidad.


Las leyendas urbanas se sustentan en unos puntos básicos:

-Situación. Punto neurálgico de algún lugar, a ser posible con nombre raro (si es Massachussets, mejor que mejor). Si no, siempre nos queda “el barrio”. Si ha pasado en una zona cercana a nuestra casa (y por consecuencia, la de nuestros vecinos), el morbo y el miedo incrementan en un 90%. “¡Hay un violador/asesino de la baraja/enano verde con la cara de Quique Sanfrancisco en EL BARRIO!”. Nunca falla.

-Protagonista. La primera opción, un familiar cercano. Un primo/a es ideal. Pensad que cuanto más os alejéis del núcleo de vuestro árbol genealógico, menos credibilidad tenéis. Que eso de “pues al primo del cuñado del mejor colega de mi hermana lo sodomizaron con un muslo de pollo una pareja de guardiaciviles”, cuela poco.
En cambio, si ponemos un miembro de la familia Real (ejemplo):
“Pues el otro día encontraron al Marichalao en la Casa de Campo vestido de guardiacivil persiguiendo a dos pollos”, la cosa mejora notablemente.
Esta familia será vuestro mejor comodín. Y que luego digan que no sirven para nada, nchts.

-Historia. La que sea, tal cual. Mientras haya sexo explícito, violencia, extraterrestres o cualquier tipo de escándalo, sirve. Un poco de documentación sobre la zona, 4 nombres que encajen bien y un secreto oscuro, y el bulo viene rodado.

Enumeradas las partes sustanciales, vayamos a ver algunos de los mejores ejemplos de leyenda urbana que se pueden encontrar hoy en día.

LEYENDAS MÍTICAS:

La Chica de la Curva.
¿Quién no ha escuchado alguna vez en su corta existencia la historia de este fantasma con porte de buen samaritano?
Ese hombre que va con su 3 puertas, apatrullando una carretera desierta y obsoleta, en una bonita noche de niebla. De repente, vislumbra a lo lejos una autoestopista lánguida y paliducha, a la cual recoge en un acto de buena fe. La viajera se monta detrás y no tercia palabra en todo el trayecto. El buen conductor toma un puerto de montaña, y entre la niebla y el buen estado de la carretera (tanto impuesto para una mierda, me permito comentar), no ve la accidentada curva que se le viene encima. Nuestra autoestopista modosita es entonces cuando afina sus cuerdas vocales y alerta al hombre. “Cuidado”.
Se supera la curva de un volantazo, y nuestra víctima, ante tal estupefacción, le pregunta:
-“¿Cómo sabías que venía esa curva?
A lo que ella contesta:
-“Yo me maté en esta curva”.
Cuando el hombre se quiere girar hacia los asientos de detrás para decirle que qué sustancias ha ingerido...oh sorpresa: la tripulante ya no está. ¿Cómo ha salido del coche, si era un fastuoso SEAT Ibiza de 3 puertas, con asiento abatible? Pues no se sabe, pero conductor conductorcete, te acaban de chafar el polvete. Porque en realidad sabemos para qué recogías a la muchacha, degenerao.

No se fien de seres lánguidos y delicados que hacen autoestop de noche.


En el suburbano habitan cosas malignas, y no son Fraguels.
Esta es preciosa. Y además, hay dos versiones.
La primera: individuos que enardecidos por la fiebre Cocodrilo Dundee (o un polo Lacoste mismo), se lían a comprar reptiles. Crías de aligator, por ejemplo. Cuando empiezan a observar cómo el animalico crece y crece, llegando a tener miedo por la seguridad de la familia que tanto ha costado levantar, lo tiran por el WC. Cómo cuela el inodoro, ya no es cosa mía. La leyenda se cuenta asíng.
Por lo tanto, si sumamos todos los reptiles exmascotas que han sido arrojados fosa séptica p´abajo, nos encontramos con que actualmente existe una manada de cocodrilos enormes, enfurecidos y (casualmente) transmutados que corretean a sus anchas por las cloacas de nuestra ciudad. Saluden fogosamente a las patrullas de limpiadores de cloacas que encuentren a su paso. Abracen a los integrantes de BcnSubsòl!, pues es posible que no los vean nunca jamás de los jamases. Loor al héroe.

La otra versión de la vida del suburbano se basa en las lineas muertas del metro.
Sintechos, yonis y demás individuos han creado su propia ciudad sin ley en una bifurcación de la línea amarilla, dirección Fórum. Allí viven bajo sus normas y sus cositas, y aterrorizan a todo aquél que osa entrometerse en sus dominios. A todo esto...¿alguien realmente está tan mal del cebollo como para adentrarse en los túneles del metro, aunque esté fuera de servicio y no pasen trenes?? Yo creo que más que criaturas deformes y monstruitos varios de carácter hostil, uno lo que se encuentra son cucarachas carnívoras del tamaño de una rinconera del IKEA.
Allá ustedes.

Ese aspecto adorable esconde algo muy muy oscuro, seguro.


He ligado y me ha costado un riñón (literalmente).
Gigoló nocturno y con dificultad para arrimar la little onion hace migas con moza jamona, la cual lo engatusa e, increíblemente, se deja llevar al huerto.
Una vez en la habitación del hotel, ella le da una copa de champagne francés atiborrada de somnífero. Que en realidad es Vichy Catalán, lo que le da el sabor centelleante a uva pochada es el veneno, joder. Él cae como un ceporro, y ronca como tal, en lo que han sido los preliminares de un polvo salvaje. Posiblemente ella lo haya sodomizado con el palo de una escoba para hacer el paripé, y él feliz, oiga.
Al despertarse el maromo, y creerse al lado de la diosa de la fertilidad, descubre que se encuentra en mitad de una playa desierta, sin un duro (ni ropa) y con un costurón en la zona lumbar. Los traficantes de órganos son implacables. Quieres una noche de sexo y te joden media depuradora de orines.
Otra opción de mismo final es, en lugar de terminar en la playa, seguir en el mismo hotel, pero descubrir al lado una cámara de fotos Polaroid con una par de instantáneas de la jamona metiéndose el cepillo de dientes de la víctima por todo lo que sería la puerta de Moria. Enrevesado es, pero no por ello menos desternillante.


Me han dado gato por liebre (o rata por McPollo)
Las comidas. Los restaurantes con viandas de dudoso origen.
El mito de la uña de rata en la hamburguesa. La del caniche ladrando desde la cocina de un restaurante chino.
Hay que reconocer que es prácticamente imposible saber qué ingerimos hoy en día. Entre los alimentos digievolucionados en los invernaderos y los cruces animaloides en los laboratorios, es mejor cerrar los ojos y tragar (esto ya lo decía Rocco).
Pero bueno, un tomate siempre tendrá aspecto de tomate. Y tomates hay muchos.
Otra cosa es plantearse:
-¿Cuántos McDonalds hay en el mundo? ¿Y cuántas reses de vacuno? Ahora descontad las sagradas de la India. ¿Cuántas os quedan? No cuadra, ¿eh? Pues eso.
-Realmente...¿el bambú tiene tan mal aspecto? ¿Dónde empiezan las setas y termina la ternera? ¿Por qué cuando preguntas “¿qué lleva el plato Familia Feliz?” te contestan “familia feliz”????? ¿Es acaso una revelación? ¿Cuántos entierros de chinos hay en vuestra ciudad??
-¿Stephen King se inspiró en Ronald McDonald para escribir IT?

Demasiadas cuestiones acerca de algo que luego hay que digerir. Y seguiremos consumiendo rollitos de primavera, pero miraremos mal al camarero y conspiraremos. Hala.


Gato Pekín. Muy suculento.


LEYENDAS MUSICALES

¡¡Kiss son satánicos!!
Esta me encanta.
Según un testículo de Jehová que hizo correr una tronchante carta por esto del internés, Kiss no significaba beso (imagen hiperglam a juego con el grupo), si no “Knights In Satan Service” (caballeros al servicio de Satán). Te cagas. Además de eso, sus letras tenían intrínseco un mensaje la tela de maligno que se ocultaba mediante dobles interpretaciones y tal.
Aunque lo mejor fue cuándo se aseguró que las supuestas pinturas de Simmons y compañía eran en realidad enfermedades de la piel, debidas directamente a su origen demoníaco. Pues qué putada el bataka, que tenía cara de gato, ¿no?

Elvis está Vivo, me lo dijo un Amigo
Y vive con otros famosos de alto copete en una isla fuera de las coordenadas de los mapas. No sabemos donde está, pero está. Y llegó a ella mediante un platillo volante que lo transportó, seguramente con ayuda de una grua del RACC. Porque, discúlpenme, pero en su última etapa Elvis parecía una Otsein con doble bombo.
Él es feliz, y nosotros seguimos nuestras vidas felizmente, también. ¿Relamente a alguien le importa dónde está Elvis? ¿Y si es un zombi? Qué más dará, sigue sacando discos recopilatorios sin asomar la nariz por ningún lado, eso los fans lo agradecen. Aunque sospecho que no los edita él, si no algún familiar con ganas de engrosar las arcas, ojo.

Paul McCartney, ¡¡¡IMPOSTOR!!!
He aquí la leyenda urbana más rara, imposible y conspiranoide.
Resulta que el actual Paul no es el original (lo que nos faltaba, para un puto Beatle que nos queda vivo...). El genuino murió hace tiempo, pero los directores de marketing, muy avispados ellos, pusieron a este señor para hacer ver que no había pasado nada. Antonio López, que podría llamarse así el individuo este que dice ser Paul, engrandece la banda, nadie nota el cambiazo y todo es alegría y jolgorio.
¿Qué cómo se llega a esta conclusión tan chorra? Pues se dice, se comenta, se rumorea que hay varios indicios en las portadas de los discos de esta famosísima banda.
El primero, el Abbey Road. En esta foto, el único que aparece descalzo es McCartney. Y además, la matrícula del coche que aparece de fondo reza “IF28” o algo asín. Es decir “si tuviera 28” o “si estuviera vivo, tendría 28, desgraciadamente, está criando malvas”.
El otro indicio es la portada del Sargent Pepper. En teoría, si se leen del revés las letras que luce el fotomontaje, pone: “Paul vuelve”.
Y así, tantas más. A mí me parece que lo que hay es demasiada gente con tiempo libre abundante. Un pico y una pala, joder.

¿Es Antonio Ozores el verdadero Antonio Ozores?


LEYENDAS TELEVISIVAS

Ricky, el Armario, el Perro y Paté la Piara.
Esta para mí es el súmum. Maldita sea, quién la hizo correr era un genio, un maestro instructor de las masas.
Ese programa que nadie vio pero que todo el mundo afirma que existe, aunque sea por internet.
Sorpresa Sorpresa quiere brindar una ídem a una muchacha fan de Ricky Martín. Así que, siguiendo con los parámetros de este magazine, encierran al cantante dentro del mueble y encienden la cámara oculta, esperando que entre en escena la víctima, salga el julai del armario y todos se pongan a llorar de felicidad. Pero resulta que no, que la chiquilla lo que hace es sentarse en un sofá, bajarse las bragas, untarse todo lo que sería aquello con foiegras y llamar a su mascota perruna a que deshaga el entuerto.
A todo esto, tenemos a Ricky en alguna situación dentro del armario (alomejor el sorprendido gratamente es él) y a Isabel Gemio, presentadora por aquel entonces, cortándose las venas en el plató.
Pero ah...nadie lo ha visto. Todo el mundo habla de ello, pero mediante el “yo tengo un primo que...”. Un genio, lo que yo diga.

Aerolitos en Tocina (bar El Pelón)
En un pueblo andaluz en el quinto pino de todos lados, empiezan a caer aerolitos, cachos de hielo del tamaño de una minicadena.
El pueblo en cuestión es Tocina, y el local más cercano al primer aerolito caído, bar El Pelón. Con estos datos, ya tenemos éxito asegurado.
Se barajan muchas posibilidades:
Por una parte, que sea un trozo de cola de un cometa. Otra, y más escatológica, que un avión haya abierto las compuertas de los artefactos desechables y nos encontremos ante un montón de mierda congelada, debido a la altura y la temperatura de la que proviene.
Pues no. Al final resultó que eran un pueblo de cachondos que liaron todo esto para salir por la TV. Y uno de ellos, además, aprovechó para abollarle el coche a un vecino. Esto sí que es verídico, me despollo.

Marilyn Manson en Aquellos Maravillosos Años.
Sí, y también se ha quitado costillas para chuparse el miembro consorte.
Bah, ya os digo yo que esta leyenda está más que desmentida (la del pasado televisivo de Brian Warner). Lo que pasa es que imaginárnoslo como una especie de Milhouse en aquella serie nos hace gracia, y por ello siempre caemos en lo mismo.
“Sí, sí, muy satánico, pero mira que pintas en la serie”. Coño, como si las que tiene ahora fueran normales, no te jode.


Ronnie James Dio era en realidad Pumuky.


Desde mi humilde pupitre, y para finalizar este artículo, insto desde aquí a nuestros queridos lectores a que inventen su propia leyenda urbana.
Si se la cuentan a la vecina del primero, que la protagonista sea la portera y a ser posible que haya un misterio sobre alguna matanza pasada en el bloque.
Si se la cuentan a un amigo/amiga, que el autor de los hechos sea el padre de un tercer conocido y que aparezcan muchos travestis.
Y si se la cuentan a quien sea, asegúrese de que queda bien claro que Letizia en realidad es un reptil venido de las grutas cloaquiles, como un alienígena cualquiera de V.

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5 Cosas al respecto:

At 06 septiembre, 2005 17:31, Blogger vomiton dijo...

jejejeje.Buenísimo!!!!
Lo de la chica de la curva siempre me ha dado mal rollo. Yo creo que por eso no tngo el carsné de condusir!!!!
y lode ricky, en mi instituto había una que, no sé si por realidad o crueldad, desían que era la del programa...

 
At 07 septiembre, 2005 13:35, Blogger Kurt_Rambis dijo...

Peta Zetas y Coca Cola.

Todo un clásico.

Saludetes, kanpeona.

 
At 08 septiembre, 2005 15:07, Blogger Joker dijo...

Mas leyendas musicales:

El famoso musico (pongan quien quieran) ingresado en hospital y al que sacan un litro de semen del estomago

Los Led Zeppelin metiendo un tiburon vivo por el chimichurri a una groupie, cuando en realidad estaba muerto y era pez cartilaginoso ná mas (Y nada menos).

Los famosos mensajes del diablo poniendo el vinio al reves

A Cobain lo mato su mujer y no se suicido.

 
At 12 septiembre, 2005 10:01, Blogger Sophia Petrillo dijo...

Hala, qué artículo más completo! Un compendio de lo más surtido. Mi preferida es la del perro de SORPRESA, SORPRESA, por el aura de realidad que tuvo. Nadie dudaba que eso fuera cierto, porque todos afirmaban que su madre lo estaba viendo. ¿Y quién dudaría de una madre?

 
At 17 septiembre, 2005 02:24, Anonymous Marce dijo...

Joer, hay una buenisima que llevo años idolatrando: se supone que en Fuenlabrada hubo un tío que se suicidó inyectándose mahonesa en los testículos... murió tras ocho horas de agonizante dolor.

Lo mejor de esta leyenda (que en principio no sabemos si es verídica o no, yo juraría haber visto el recorte de periódico mientras estaba de técnico en una emisora local de radio) son las preguntas que suscita: ¿Cómo coño se te ocurre hacerlo? ¿Es que te sobraba mahonesa de hacerte una ensaladilla rusa y piensas "bah, por no tirarla..."?

De todos modos, teniendo en cuenta que hace relativamente poco tiempo (el mes pasado, si no recuerdo mal) un tío se mató cuando intentó realizar una autooperación de alargamiento de pene inyectándose en el mismo silicona industrial (de este si tengo la noticia), pues lo de la mahonesa tampoco suena tan descabellado.

 

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